
Estos tres procesos de investigación que compartirán tiempos y espacios en La Poderosa, aunque vienen de preguntas y contextos distintos, comparten una misma intuición sobre la memoria como un territorio no estable al que regresar y una práctica que se activa en el presente a través del cuerpo.
Las tres propuestas conciben el archivo como una materia viva, atravesada por el movimiento, la transmisión y la transformación. Los cuerpos aparecen aquí como espacios de inscripción y de circulación de experiencias, afectos, saberes y gestos que persisten más allá de los relatos oficiales.
En una de las piezas, la atención se desplaza hacia el tiempo mismo y hacia las formas en que este se manifiesta a través del movimiento. Las otras dos recuperan genealogías lésbicas y travestis que sobreviven en prácticas, voces, coreografías y modos de estar juntas. En todos los casos, el pasado no se presenta como algo cerrado, sino como una fuerza que continúa actuando, produciendo desplazamientos y abriendo nuevas posibilidades de relación con el presente.
Después de las presentaciones, el encuentro continuará en La Cantina Poderosa, un espacio para conversar y celebrar las complicidades. El primer día habrá conversa post-función con Lara Brown.